Sexo y obesidad

La obesidad puede ser la causante de distintos problemas que impidan disfrutar de una sexualidad plena. Si bien esta condición no tiene necesariamente que ofrecer dificultades, son muchas las personas obesas que confiesan tener contrariedades a la hora del sexo. Esto tiene que ver con temas de salud y también razones de estética.

En especial las mujeres que sufren de esta condición, a menudo confiesan que prefieren evitar la instancia del sexo para no tener que mostrar su cuerpo desnudo. Sin embargo, existe una razón de salud que puede impedir una natural vida sexual. Esto tiene que ver con los posibles problemas cardiovasculares que la obesidad llega a causar en las personas.

En definitiva, las incidencias de la obesidad en la sexualidad son indirectas. Esta condición produce una baja autoestima que deriva en un rechazo a su propio cuerpo y luego a la pareja. Estos problemas provocan una disminución del deseo sexual.

En el caso de los hombres, los problemas no se relacionan tanto con un factor estético, sino que tienen que ver con los problemas cardiovasculares que la condición les causa. Por otra parte, según el grado de obesidad, el mismo sobrepeso puede significar un obstáculo para practicar algunas posiciones sexuales.

Se recomienda optar por posiciones que impliquen menos gasto energético para el obeso como ubicarse abajo boca arriba y que la pareja sea quien se ubique arriba y quien hace el desgaste energético.

El uso de medicación en estas situaciones, como el Viagra, debe hacerse previa consulta médica, ya que puede causar problemas cardíacos y provocar demasiado desgaste de energía. Además, si lo que hay es pérdida del apetito sexual, las razones tienen que ver con la obesidad, entonces la mejor manera de potenciar la sexualidad es adelgazando algunos kilos y así recuperar el deseo sexual y disfrutar de la pareja.

Deja un comentario

*