¿Puede la educación sexual reducir las tasas de aborto?

El aborto ha sido considerado en muchos lugares del mundo como un grave problema de salud pública, especialmente porque muchos de los embarazos no deseados, que terminan en aborto, son de adolescentes; se dice que una educación sexual puede reducir las interrupciones voluntarias del embarazo, especialmente cuando se conocen las formas de prevenir el embarazo, consecuencias del aborto, las enfermedades de transmisión sexual, entre otros temas.

Se dice que el 50% de los embarazos en el mundo son no planificados y, de estos, el 25% son no deseados; diariamente miles de personas recurren al aborto quirurgico, siendo una tercera parte interrupciones clandestinas, que pueden llevar a fallecimientos y complicaciones que afectan la salud reproductiva de estas mujeres. Además, muchas de ellas llegan con cuadros de hemorragias a los centros de salud y son encarceladas por practicarse abortos en lugares donde está penalizado.

En los países donde se cuenta con una educación sexual desde edades tempranas y fácil acceso a anticonceptivos, tienen tasas de aborto más bajas; sin embargo, hay que aclarar que los anticonceptivos pueden fallar, por lo que no debemos engañarnos pensando que el uso regular de preservativo o de anticonceptivos hormonales puede evitarnos totalmente un embarazo no deseado y un aborto.

La OMS ha recomendado que los países donde exista la prohibición del aborto brinden facilidades a las mujeres para que lo realicen en condiciones de seguridad, mientras que en los lugares donde esté despenalizado se disponga de métodos de inducción más seguros y eficaces. Asimismo recomienda que se promueva una educación sexual y la disponibilidad de anticonceptivos para que se recurra menos al aborto inducido.

En México, a pesar de que la capital cuenta con la despenalización del aborto y servicios legales, seguros y gratuitos, gran parte de la población se opone a estos métodos, defendiendo la vida desde la concepción. En algunos estados solo se permite el servicio de interrupción del embarazo bajo las causales de violación y riesgos a la salud y la vida del feto y la madre.

La educación sexual no debe reducirse a las acciones informativas sobre las funciones biológicas reproductivas con consejos “morales” sobre sexualidad, que muchas veces consiguen crear rechazo en los jóvenes; es necesario brindar orientación constante desde temprana edad para prevenir los casos de abuso sexual, formar jóvenes informados que puedan tomar mejores decisiones como persona y como pareja.

Con una educación sexual adecuada, es posible reducir el alto número de embarazos no deseados al brindar a los jóvenes la información adecuada sobre anticonceptivos, prácticas sexuales seguras y saludables, pero también con mejor conocimiento sobre la interrupción del embarazo y las posibles consecuencias a su salud, desde infecciones, abortos incompletos, desgarramiento del útero, hasta los fallecimientos cuando se recurre a métodos clandestinos, que es la opción más recurrida en los lugares donde la prohibición reina.

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