#MiPrimerAcoso, creando conciencia a través de un Trending Topic

Escrito por: Mariel Hernández Maldonado

Hace poco más de un mes, las redes sociales se llenaron de historias que le dieron vida al hashtag #miprimeracoso en donde mujeres de todas las edades e incluso algunos hombres se dieron el espacio y la libertad de relatar la primera vez que sintieron el acoso sexual en carne propia, lo que en algunas ocasiones nos dejó entrever que para muchos padres aún es tabú hablar de sexo a los hijos, pues desdichadamente en muchos de los casos relatados, los padres se negaron a creer las historias de acoso de sus hijos.

A raíz de la marcha que se dio el 24 de abril con motivo de la violencia a la que las mujeres nos exponemos diariamente en las calles de todo el país, se dio pie a la reflexión sobre el acoso, lo que ayudó a que dicha movilización se extendiera a diferentes estados de la República, todas con el mismo mensaje: vivas nos queremos. Por supuesto, como todos los movimientos sociales, éste tuvo sus repercusiones buenas y malas; se pudo observar gran apoyo por parte de figuras públicas como Denise Dresser pero también se detectó una respuesta negativa e incluso agresiva hacia los usuarios del hashtag.

El hablar de acoso es un tema que aún no llega a un punto de encuentro para todos, pues mientras para unos el acoso va desde una mirada lasciva en la calle, para otros las acciones necesitan llegar al plano de lo físico para ser consideradas como tal, es así que no solamente para los ciudadanos, sino para las autoridades, muchas de las denuncias quedan en el olvido.

Para muchas mujeres que formamos parte de la movilización el objetivo, más allá de poner al género femenino en la posición de la víctima, fue crear conciencia; poner en terreno de discusión las acciones que todos tomamos diariamente, no solamente hacia los acosadores sino a las víctimas que en la realidad no son solamente mujeres; se intentó abrir la discusión hacia la manera en la que manejamos la sexualidad con nuestros hijos, la apertura que tenemos al escuchar que alguien, por cercano que sea, ha cometido un acto de acoso hacia ellos, pues como lo mencionamos anteriormente en muchos casos la propia familia es quien desacredita las historias de las víctimas.

La mayor parte de los abusos sexuales vienen de parte de familiares cercanos o amigos de la familia y es por esto que es tan difícil para algunos creer las historias que los niños cuentan por ciertas que puedan llegar a ser; la mejor manera de enseñarles a nuestros hijos a prevenir un acoso es confiar en ellos, enseñarlos a conocer sus cuerpos y en dónde están los límites de la intimidad.

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