México: de poca calidad y escasa su educación sexual

Escrito por: Mariel Hernández Maldonado

No es un secreto que México es uno de los países con más embarazos adolescentes a nivel mundial y con un poco de análisis podemos llegar a la conclusión de que los adolescentes no están recibiendo la asesoría necesaria para prevenir estos embarazos que se expanden como epidemia y que para muchos y muchas jóvenes representan el final de su carrera académica, teniendo que enfrentarse al campo laboral sin experiencia ni las mismas oportunidades de crecer que aquellos que sí terminan una licenciatura.

En 2008 se firmaba en nombre de los países latinoamericanos la Declaración Ministerial de nombre “Prevenir con Educación” que se creó con la intención de crear un programa de educación más completo para los jóvenes de secundaria y preparatoria; se ampliarían los temas a tratar en cuanto a sexualidad, sin embargo la temática se limita a hablar de reproducción, VIH y sexo seguro sin hablar tanto de género o placer, por lo que las lagunas siguen quedando en las mentes de los jóvenes que al no encontrar ninguna respuesta por parte de sus profesores y familiares, actúan por curiosidad sin protegerse.

Tristemente de los 18 países que firmaron dicha declaración México ocupa el noveno lugar de avance en implementación de programas, sin embargo los resultados de educación como tal son mucho más bajos. ¿Cómo puede ser posible que a pesar de implementar los programas, los jóvenes aún sigan teniendo embarazos no deseados y contagios por ETS? La coalición con los gobernantes de creencias católicas y los grupos ultraconservadores se oponen a que los programas se concreten como debería ser, impidiendo que temas como la homosexualidad, el placer sexual y el aborto se tomen como temas que forman parte de la currícula escolar.

En el México actual, 55% de los embarazos no son planeados y la mayoría de las mujeres que viven en las zonas rurales tienen a su primer hijo antes de los 20 años, algunas incluso antes de los 15, una cifra alarmante.

José Aguilar, coordinador de la Red de Democracia y Sexualidad aseguró que gran parte del problema en muchos países latinoamericanos es la falta de un presupuesto asignado específicamente para la educación sexual por lo que los programas son deficientes y no llegan a cumplir los objetivos para los que fueron creados, desde la correcta educación hasta el personal necesario para asesorar a los jóvenes.

El personal de asesoría debe estar preparado para lidiar con todas las situaciones que se presenten en las escuelas, pues en muchas ocasiones los estudiantes tienen que vivir con acosos sexuales constantes o dudas que nadie está dispuesto a resolver ya que la sexualidad sigue siendo considerada un tema tabú en una sociedad en la que predominan las religiones y el fanatismo.

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