Educación sexual e hijos: cómo mezclarlos sin sentirnos incómodos

Hay muchas cosas en la vida que no son fáciles de enseñar a los hijos, nadie ha sabido cómo educar a un hijo “a la perfección” probablemente sea algo imposible, todos cometeremos errores a la hora de hablar con ellos, lo que importa no es evitarlos, sino saber enmendarlos y tener en cuenta que no es el fin del mundo, nadie nace sabiendo cómo ser padre.

Conforme los niños van creciendo, pasan por diferentes etapas, aparentemente fáciles, tienen muchas dudas, quieren jugar, todo el tiempo tienen preguntas, todo es curiosidad con los niños, quieren saber de qué se trata lo que los rodea. Quizá la etapa más difícil de todo niño es la adolescencia, una etapa en la que los futuros jóvenes experimentan todo tipo de cambios: cambio de entorno, cambios físicos, cambios hormonales y por lo tanto, cambios de percepción que pueden dejarlos muy desorientados y con más dudas que respuestas.

De las preguntas más frecuentes entre los padres de familia está la de cómo abordar el tema de los anticonceptivos con los adolescentes, cómo abordar el tema de la vida sexual, de los cambios corporales, etc., sin hacer una plática incómoda para ambas partes. Para poder abordar una plática profunda con confianza, es necesario que desde chicos, nuestros hijos tengan con nosotros una comunicación abierta, que no tengan miedo o pena de preguntarnos cualquier cosa, no sirve de nada mostrarnos como figuras completamente autoritarias y rígidas, ya que esto puede ocasionar que en cierto momento se sientan inseguros de acudir a nosotros para resolver alguna duda o pedir un consejo.

Con los temas de la pastilla del dia siguiente o pastilla de emergencia, los jóvenes sienten que tienen más libertad para practicar el sexo sin protección, piensan que de lo único que alguien se debe proteger al tener relaciones sexuales con una persona es de un embarazo, sin tomar en cuenta otros aspectos como las enfermedades de transmisión sexual.

Es por esto que debemos tener en cuenta aspectos como que para los jóvenes es difícil abrirse en temas tan íntimos y delicados como las relaciones sexuales, por lo que no es conveniente regañar o prohibir, sino orientar y aconsejar, siempre los jóvenes tomarán más en cuenta un consejo que un regaño. Tampoco es bueno poner como ejemplo a algún hermano mayor, primo o amigo para que entiendan lo que deben o no hacer, eso puede derivar en inseguridades por parte del joven. De haber tenido nosotros alguna mala experiencia, tampoco es bueno ponerla como ejemplo para tratar de alejarlos de los errores.

One Response to “ Educación sexual e hijos: cómo mezclarlos sin sentirnos incómodos ”

  1. Anónimo says:

    Yo creo que es muy padre que los papás puedan tener una actitud y mente abierta para tratar los temas sobre sexualidad, de por sí hablar de esto es penoso pero cuando nos brindan la confianza podemos aprender mucho en casa en lugar de aprender a la mala o cosas incorrectas por parte de los amigos.

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