¿Por qué es tan difícil hablar de sexualidad con mis hijos?

Escrito por: Mariel Hernández Maldonado

La infancia sigue siendo, a pesar de todos los estudios científicos y sociales que se hacen en torno a ella, un terreno que cuando abandonamos se nos torna totalmente desconocido; a pesar de haber pasado una parte fundamental de lo que somos hoy en día siendo niños, tendemos a olvidar qué se siente, cómo se piensa desde ahí y qué curiosidades teníamos en ese tiempo, olvidamos la inocencia con la que hacemos preguntas que no siempre los adultos saben contestar correctamente, pero siendo adultos nunca nos preguntamos el por qué.

Cuando nuestros hijos se mantienen en casa acompañándonos, somos responsables de los factores más fundamentales de su educación; les inculcamos los valores y juicios con los que van a enfrentar al mundo y esto lo hacemos muchas veces sin darnos cuenta nosotros mismos de que nuestras actitudes están forjando el carácter de ese pequeño ser que mira el mundo a través de nuestros ojos. Conforme los niños van creciendo se van dando cuenta cada vez de más cosas que por más que tratemos de ocultar las conocerán, se verán enfrentados a ellas y si no les damos la confianza que necesitan tener hacia nosotros, las vivirán de la mano de alguien más.

La sexualidad en especial es un tema que aun en muchos países de todo el mundo sigue siendo un tema tabú, algo que no debe hablarse con todas sus letras bajo el riesgo de sonar perversos, vulgares o groseros, según la perspectiva del adulto.

Somos sus padres, no sus profesores

Debemos siempre tener en cuenta que crear una relación de confianza, como lo mencionamos antes, es el punto más importante. Muchos padres tienden a regañar a sus hijos cuando les preguntan algo que ellos consideran “prohibido” y como el sexo muchas veces se confunde -porque van ligados- con la sexualidad, ciertas personas consideran que cuando un niño tiene una duda sobre su sexualidad, está haciendo algo malo.

Atender las dudas de sexualidad de nuestros hijos va desde explicarles cuál es la diferencia entre niños y niñas, tanto biológica como social y emocionalmente, pues dependiendo de cómo esté viviendo nuestro hijo su sexualidad integral, será que se desarrollarán sus fantasías, creencias, actitudes, normas, valores, actividades, etc., pero siempre llegará tarde o temprano el momento en que el sexo, las diferencia anatómica entre los sexos y los intercambios sexuales tengan un lugar en su curiosidad, es aquí cuando debemos ser precavidos y pacientes.

Siempre antes de contestar una pregunta relacionada con la sexualidad que nuestros hijos tengan, hay que develar cómo llegó a ella, escucharlos atentamente sin prejuicios pero sobre todo sin regaños; es muy importante considerar que vivimos en una sociedad que utiliza muchos referentes sexuales, sobre todo en campañas publicitarias, por esto es importante saber primero de dónde sale la duda para después responder.

Siembre la confianza en sus hijos, es un excelente regalo de nosotros hacia ellos.

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