Hablar de sexualidad a los niños: siempre claro y directo

Escrito por: Mariel Hernández Maldonado

Diariamente caminamos por el mundo haciendo uso de nuestra sexualidad, ya sea consciente o inconscientemente la sexualidad nos determina, nos arrastra y define la manera en la que nos relacionamos con los otros; sin embargo tiene una manera tan sutil de aparecer en nuestras relaciones que difícilmente la notamos y cuando se hace manifiesta, nos sentimos expuestos, apenados y en ocasiones hasta ofendidos. Rodeados de una sexualidad latente, llega el momento en que los niños se preguntan explícitamente sobre aspectos que nosotros actuamos tan a menudo que los damos por sentados.

Es ése momento en el que un niño pregunta “¿qué es el pene?” casi tan naturalmente como pregunta qué día es, en el que nos damos cuenta de que para muchos de nosotros la sexualidad sigue siendo un tabú, y como así la aprendimos y así la comprendemos, así se la enseñamos a nuestros niños que, como muchos de nosotros, crecen buscando la sexualidad y sus respuestas en los rincones, en la obscuridad y la soledad, en donde nadie castiga, multa ni regaña “por preguntones”.

hablar con niños

Así o en complicidad de sus igualmente consternados compañeros de salón, de juegos o de familia, los niños escarban por respuestas, pero ¿por qué nos cuesta tanto trabajo dárselas nosotros?

Metafóricamente hablando…

“Y entonces llega la cigüeña con un bebé y lo deja en su cuna después de que los papás lo pidieron hasta París.” Ésa es la historia con la que muchos de nosotros crecimos, pensando que -como a los juguetes el 6 de enero- a los bebés los trae un ser, que si bien no es imaginario, nunca podemos ver, ¿por qué, en dónde se mete que nunca la escuchamos?

No es necesario que el niño o niña sean de nuestra familia para ser inteligentes, todos los niños tienen una mente brillante que se acciona con el más mínimo de los estímulos y desperdiciar sus capacidades utilizando metáforas que trunquen su comprensión es casi un delito. Suele suceder que esta mentirita la decimos “con la mejor de las intenciones” que es explicarles a nuestros niños cómo se vive la sexualidad, algo natural que con el paso del tiempo también les sucederá a ellos. Si recurrimos a la mentira blanca, sucederá que cuando sepan las cosas como suceden, no confiarán en nosotros o pondrán en entredicho nuestra capacidad intelectual. ¿cómo puede ser posible que algo tan sencillo mis papás no lo sepan?

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Cuando empieza la época de este tipo de dudas ellos la hacen de una manera tan directa que nos desarma; así es como debemos responderles, sin crear historias, sin sobrenombres, sin convertirlos en una historia de Disney y mucho menos desviándolos de la duda original: tengamos en cuenta que la cosa no termina ahí, si nosotros no les aclaramos la duda, ellos recurrirán a donde tengan que hacerlo con tal de saciar la curiosidad.

Si nosotros les respondemos directamente a nuestros niños sobre sexualidad, creamos puentes sólidos entre ellos y nosotros; la sinceridad con la que nosotros tratemos el tema será proporcional a la confianza que más tarde nos tendrán no solamente en el aspecto sexual, sino en todos. Puede ser algo incómodo, pero recuerde que el amor va más allá de los abrazos y los besos: amar es educar.

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