Adolescencia y sexualidad

La adolescencia representa el período de cambios más importante para la formación de la personalidad. Una de estas novedades es la primera relación sexual. Aunque en realidad no existe una edad ideal al respecto, se trata de una experiencia definitoria en la futura vida de cada persona.

Es fundamental que la primera relación sexual tenga lugar en las mejores circunstancias, aunque no siempre se dé así. Lo más importante aquí no es “hacer bien el amor”, hablando en términos cotidianos, ya que las siguientes oportunidades seguramente serán mejores.

Lo más relevante en la primera relación sexual es la conciencia de los posibles riesgos, desde embarazos no deseados hasta enfermedades. La responsabilidad del joven y del adulto, tanto mujer como hombre, tiene su esencia en la adolescencia.

Durante esta etapa de la vida comienzan a diferenciarse claramente los géneros y de esta manera se produce el juego de atracción y rechazo. Desde hace un tiempo lentamente se viene diluyendo el  antiguo  esquema patriarcal que ponía al hombre como el líder en este campo de la coexistencia y, aunque más pausadamente aún, se va democratizando la cuestión.

Las relaciones sexuales hoy en día representan un campo mucho más amplio que unos años atrás, de modo que es posible acceder a mucha información valiosa a los efectos de su práctica y la salud al respecto. Por ejemplo: suele decirse que 3 veces por semana es la frecuencia más correcta, pero en realidad cada pareja y cada persona conocen su mejor ritmo.

En realidad las relaciones sexuales representan todo un desafío para los adolescentes: miedos, misterios, curiosidad, lo nuevo…  El desafío para los padres es el de educarlos sin amplificar sus temores, pero alertándolos de los peligros. Para ello, la naturalidad es clave en las conversaciones y el trato del tema.

Los comentarios están cerrados.